Juan Radrigán (1937-2016)

REALIDADES FANTASMALES QUE SE TRANSFIGURAN EN POESÍA

RETRATO DE JUAN RADRIGÁN

“El que quiera vivir, salga. ¡Salgan como salieron del vientre de su madre; como salen las piedras de las manos, como sale el fuego de los palos! ¡Salgan los presos por ellos mismos, los presos por los demás; los temerosos, los escondíos!”

El Milagrero en El toro por las astas de Juan Radrigán (1982)

Es una de las voces más desgarradoras y prolíficas de nuestro teatro chileno, la obra del dramaturgo Juan Radrigán aparece como una fuente inagotable de imaginarios, memorias y personajes que proyectan conflictos particulares hacia una esfera universal y existencial. De formación autodidacta, su producción literaria ha transitado por la poesía, la prosa y el ensayo, pero es gracias a la dramaturgia que su nombre está grabado a fuego en la historia artístico cultural chilena, obteniendo el Premio Nacional de las Artes de la Representación en el año 2011. Trabajador en industrias y presidente de sindicatos, tuvo contacto directo con la realidad de los obreros y sus familias. Es sobre aquellos rostros que Radrigán vuelca su obra dramática reivindicando la figura de los marginados en un proceso sincero de humanización y dignificación:

Me parecía horrorosa la literatura social chilena porque presentaba a los pobres como borrachos, llorones y dignos de lástima; no tenían otra opción que ser lo que eran.1

Más allá de las etiquetas de sucios, falsos y viciosos que nos colgaban; más allá de aquello de borrachos, flojos, resentidos, la verdad es que en nuestra sangre no había nada que tuviera forma de rencor o de venganza.

Moisés en El pueblo del mal amor de Juan Radrigán (1986)

Sus primeras obras surgieron al calor de los duros tiempos de violencia y quiebre de la democracia a fines de la década de 1970 y durante la de los ochenta, y junto con testimoniar las vivencias trágicas vividas en este tiempo, las inscribe en una atmósfera existencial propia de la condición humana. Títulos claves de nuestra dramaturgia como Las brutas (1980), El loco y la triste (1980), Hechos consumados (1981) y El toro por las astas (1982), estrenadas por el Teatro Popular El Telón, compañía fundada por el dramaturgo junto con José Herrera y Nelson Brodt, proyectaron su obra a un cuestionamiento profundo de la bases sobre las que construimos nuestras vidas y sociedad. Continúa luego con Redoble fúnebre para lobos y corderos (1981), Voces de la ira (1984), El pueblo del mal amor (1986), Borrachos de luna (1986) y La contienda humana (1988) nutriendo la escena con un teatro de fuerte raigambre filosófica y política, centrado en la figura del marginal habitando espacios desolados, aislados y precarios tanto materiales como síquicos. A lo largo de este primer período de creación dramática, Radrigán indaga en la compleja interioridad del ser humano y sienta en el banquillo de los acusados al sistema social, a quienes lo habitan y a quienes son marginados o auto-marginados de él y de su propia humanidad.

Tras un período de silencio en su producción, el dramaturgo volvió a la escena con El encuentramiento (1995), Fantasmas borrachos (1997), Perra celestial (1999), Medea Mapuche (2000), Digo siempre adiós y me quedo (2002), Beckett y Godot (2004), Diatriba de la empecinada (2006) y Amores de cantina (2009) tensionado “por el estupor”, para hacer partícipe a la gente con “lo que sucede”

Como habitante de este mundo, en todo momento me ha parecido de suma importancia humana saber por qué lloran los muertos. Es eso lo que me ha llevado a escudriñar entre los vivos.2

Radrigán, al convertir en desgarradores relatos los miles de gestos y miradas de quienes habitan nuestro país, remece y deja una profunda huella en los escenarios y en las nuevas generaciones de creadores:

No recuerdo cuando aprendí a leer, pero sí recuerdo que mis primeras lecturas fueron los tristísimos ojos de mi madre… y cientos de rostros y cuerpos averiados por una implacable pobreza.3

Radrigán fallece el 16 de octubre del año 2016 a causa de un prolongado cáncer. Fue velado en el Sindicato de Actores (SIDARTE) y su despedida multitudinaria se realizó en el Teatro Antonio Varas, hasta donde llegaron las más destacadas personalidades del sector teatral y autoridades de cultura, además de estudiantes y público espontáneo. El Gobierno de Chile decretó Duelo Nacional.

Notas

1.Radrigán, Juan en Entrevista en un acto por Ernesto Saúl. Revista Cauce nº 105. Sociedad Educacional La República Santiago, 27 de abril de 1987.
2.Juan Radrigán, citado en Adolfo Albornoz Juan Radrigán: Veinticinco años de teatro, 1979 – 2004. Revista Acta Literaria 31(2005): pgs 99-113. Universidad de Concepción.
3.Juan Radrigán en reseña de Fantasmas Borrachos. Revista Apuntes 115 (1er semestre de 1999): pg. 35. Escuela de Teatro. Facultad de Artes. Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

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Despedida de Juan Radrigán en calle Morandé, camino a la Pérgola de las Flores – 18 de octubre 2016